Independientemente de su procedencia, edad,
raza, sexo... el perro que llega a una nueva familia espera de
nosotros que le ayudemos a orientarse. Intentará averiguar como es y como funciona el nuevo mundo en el que se encuentra ahora, que otros seres o cosas hay en él, quien obstenta el mando y que papel juega él mismo en esta nueva estructura social aún desconocida. Sabedor de que llega a un grupo ya formado y organizado se aplicará en encontrar su lugar y esperará de sus nuevos dueños que le asignen un papel concreto. En caso contrario será él mismo el que determine su papel.