Si tu perro presenta problemas para respirar, el primer paso que has de seguir es limpiar el paso del aire tirando de la lengua hacia delante; luego métele el dedo en la boca con cuidado para quitar cualquier resto de mucosidad o identificar la presencia de algún cuerpo extraño –canicas, pelota, huesos, etcétera–. Acaso pudiera ser necesario retirar la mucosidad con una bomba de aspiración para bebé.