Es algo que el cachorro debe aprender con la ayuda de sus propietarios.
La aplicación de un método adecuado, una cierta dedicación por parte de los dueños y la paciencia son las claves para conseguir un aprendizaje adecuado.
Los métodos de entrenamiento utilizados hoy en día aprovechan la tendencia natural del cachorro a mantener limpio el lugar donde se encuentra y la recompensa por hacer las cosas bien.
No se aconseja la utilización de castigo.
Recuerda que los refuerzos positivos (premios) funcionan mejor que un maltrato cuya finalidad sea castigarlo. Nunca utilices los golpes para tratar de educar a tu perro.