Los hidrozoos comprenden las hidras o hidropólipos, las hidromedusas y los sifonóforos.
Las hidras tienen aspecto de saco con un extremo con el que se adhieren al suelo o plantas, y con la boca en el otro extremo, rodeada de finos tentáculos. Su cuerpo está completamente tapizado de células urticantes o nematocistos.
La reproducción puede ser asexual, por medio de yemas (gemación), y sexual, desarrollando testículos y ovarios y fecundándose entre individuos distintos. Las hidras tienen un gran poder de regeneración, cada fragmento se convierte en un individuo completo.